Casona D’Alevia


El Hotel

Las cumbres discretas del bajo Cares, donde Asturias da relevo a Cantabria, esconden aldeas –bonito nombre- tan coquetas como Alevia, en las que la hotelería con carácter forma parte del paisaje. La Casona d´Alevia era vivienda del padre de Lupe. Toda la utillería de su trabajo artesano de juventud preside el recibidor de la casa, expuesta en un muro. Lupe, Gregorio y sus hijas han hecho de este hotel acogedor, que pertenece a la red de Casonas Asturianas, un lugar al que nos apetece regresar de cuando en cuando. Porque estamos a un paso de Cabrales, a otro de los Picos de Europa y a misma distancia de San Vicente de la Barquera, que son tres argumentos para regresar mucho. La casa es de muros de piedra y con balcones, con un patio en fachada en el que la sombra y el cariño hace crecer hortensias de porte enciclopédico. Las habitaciones son acogedoras, en tonos naturales en colchas y mobiliario, haciendo juego con el paisaje que muestran las ventanas. Verdes de prado, marrones de roble en otoño, tonos tierra. Por las mañanas, dos sonidos celestiales, el de los cencerros lejanos de vacas mil –diremos cientos, ahora que la UE castiga a la leche asturiana- y el de la vajilla mientras Gregorio prepara los desayunos. Qué gloria el aroma del café que sube por la escalera y atraviesa puertas, como despertador divino. Hemos vuelto a Alevia y no podemos dejar pasar la mañana entre sábanas. O sí, que a Gregorio no le importa servir un desayuno tardío. Ya habrá tiempo de unas rabas en San Vicente para la cena, de un paseo por el Cares por la tarde. De una subida a Picos… otro día.


Accesibilidad

El hotel no es apto para la silla de ruedas. Pero cuenta con numeración de habitaciones en relieve y sus reducidas dimensiones y su calma lo hacen un espacio muy sensorial.


¿Qué hacer?

 Actividades

Desde Alevia estamos a tiro de piedra de toda la Asturias Oriental y de media Cantabria. Esto es dominio de la montaña y los prados. En una media hora habremos llegado al Parque Nacional de Covadonga y los Picos de Europa -el más antiguo de la red española de Parques Nacionales-, podremos visitar las queserías de Cabrales o darnos un baño en las playas de San Vicente de la Barquera.

 Lugares que visitar

Desde el hotel tenemos a mano toda la Asturias oriental. Estamos a media hora de la costa y a otra media de los Picos de Europa. Merece la pena hacer un tramo de la Ruta del Cares, acercarse a Cabrales y, por supuesto, subir a Covadonga. También estamos a tiro de piedra de Cantabria, y se impone un paseo por la marea baja de San Vicente de la Barquera.

 Libros

Brujería y supersticiones en Asturias. Ediciones Trea, 1995. Miguel Ignacio ARRIETA GALLASTEGUI. 8€.
Arboles notables de Asturias. Nobel, 2004. Francisco VALLE POO. 42€
Rutas por Asturias. Everest, 2002. Francisco Javier CHAO ARANA. 18€.


Gastronomía

 Cocina

El hotel sólo sirve desayunos, y suele alternar huevos fritos y embutidos según los días. Aunque no tendremos problema en alterar el orden que Gregorio sugiera. Mermeladas, mantequilla y leche de la tierra, bollería local nos acompañan en un salón-comedor de otro tiempo, con alacena de madera noble, mantelitos de encaje y loza blanca.

 Productos Típicos

Queso de Cabrales, fabes de cosecha local…
 


Cómo llegar 


Galería