Biniarroca Boutique Hotel & Restaurant


El Hotel

Uno podría pensar que en Menorca quedaron muchas cosas buenas del periodo británico, siglo XVIII, en el paisaje –liberal del este, feudal del oeste–, en la arquitectura –las ventanas de guillotina en las casas típicas, los llocs-, en la cultura del caballo –la preciosa raza menorquina, mezcla de árabe e inglés– y en una cierta estética de los espacios. Biniarroca se nos antoja una de las herencias de esa mezcla fantástica de los estilos mediterráneo y británico, un rincón escondido en el campo de Sant Lluís que de la mano de las artistas Lindsay Mullen y Sheelagh Ratliff comparte espacios del pasado –el jardín romántico, la propia casa y más de la mitad de las decoraciones– y espacios contemporáneos –la sala de exposiciones, la recoleta boutique, surtida con acierto– y ambos pincelados de detalles que diríamos british, románticos, cool y hasta ad lib. Como la presentación de las mesas del restaurante, rincones del hotel decorados con gracia personal o la preciosa piscina, donde cuatro vestales en piedra rematan las cuatro esquinas. En casi cualquier otro lado quedarían de pena, pero en Biniarroca, luciendo los mohos de una edad bien llevada, quedan perfectas, envueltas por buganvillas y trepadoras viejas, entre un suelo de piedra de marés que preside todo el ambiente. Esta es una piscina para el disfrute personal y la privacidad, y las tumbonas casi se esconden bajo las pérgolas. Nosotros casi nos escondemos del mundo en este feudo –que me perdonen los británicos del XVIII– de la calma y del art de vivre–que me perdonen los británicos de hoy.


Accesibilidad

Todo el espacio de la planta baja del hotel, restaurante y jardines es accesible sin barreras y dispone de WC adaptado. El hotel tiene indicaciones en braille y relieve en diversos puntos, como numeración de habitaciones o dispensadores de gel/ducha en los baños. La playa de Es Grau, en la costa norte, está adaptada, ofrece sillas anfibias y muletas anfibias y cuenta con personal de apoyo en verano. En Menorca los clubs deportivos disponen de 11 kayaks y 2 veleros adaptados. Lancha adaptada para usuario de silla de ruedas en el puerto de Ciutadella, “Mar sin Barreras”, en el 636 373 805 y en www.marsinbarreras.com. Gustavo nos propone excursiones por toda la costa sur. Tiene tabla de transferencia de la silla a la lancha y asiento-grúa para bajada al agua y subida del usuario.


¿Qué hacer?

 Actividades
Estamos a un paso de Mahón –Maó– y de su densa historia. No dejes de visitar la Fortaleza de La Mola , el Fort Malborough, la Isla del Rey –ambos de herencia británica– y el Lazareto, la isla en la que los sospechosos de diversas enfermedades, y especialmente la lepra, hacían cuarentena. El edificio tiene elementos únicos, como la capilla en la que el cura daba misa desde una gran urna acristalada. Playas del este que no debes olvidar son las de Cala Tortuga, en el Cabo de Favàritx (20 minutos a pie) o cualquiera de la costa noreste, entre la bocana del puerto de Mahón y Sant Adeodat. Un enclave espectacular es la Cova d´en Xoroi. De día, bar de copas encastrado en las grutas de un acantilado. Por la noche, una discoteca con devotos en medio mundo.
 Lugares que visitar
Casco histórico y puerto de Mahón. Binibeca Vell (recreación de pueblo blanco de pescadores en la costa). Carreras de trotones en el Hipódromo de Mahón. Iglesia de Santa María, con uno de los mejores órganos de España. Monumentos megalíticos (Trepucó, Talatí de Dalt y otrod destacados).
 Libros
Aeroguía del litoral de Menorca. Editorial Planeta. Unos 25€. Menorca Guía Total. Editorial Anaya Touring. Unos 20€. Con 3 itinerarios del máximo interés por la isla.  


Gastronomía

 Cocina
La mesa de Biniarroca es como Biniarroca toda, una sabia combinación de ayer y hoy, cocina de autor con género pluscuamperfresco, recetario menorquín y creatividad de la Casa. Precio medio del cubierto 45€.  
 Productos Típicos
Ensaimadas mallorquinas y menorquinas, sobrasada local, licores de hierbas de la destilería Xoriguer.


Cómo llegar 


Galería