NATIVE es el único club de hoteles que te ofrece 2 sistemas de accesibilidad universal, para permitir que todos podamos navegar con libertad e incluso reservar nuestra habitación, también si tenemos limitaciones de uso de las web convencionales a causa de una discapacidad. Con el sistema W3C (el más utilizado en el mundo) puedes utilizar una línea Braille que traslada a puntos metálicos el texto que aparece en la pantalla. Y puedes utilizar el sistema Jaws de audición del texto de la pantalla a la velocidad que desees. Entre otras soluciones.
Y con la herramienta inSuit podrás acceder a la información sin ver la pantalla, sin tocar el teclado y sin hablar al ordenador. Te basta soplar en el micro de tus auriculares. Este sistema permite la navegación incluso a un usuario ciego, mudo y sin movimiento en las manos. Y además puedes usarlo en cualquier ordenador, no necesariamente en el tuyo, porque la accesibilidad está incrustada en la web y no necesitas periféricos ni programas específicos.
La accesibilidad web se refiere a la capacidad de acceso a la Web y a sus contenidos por todas las personas independientemente de la discapacidad (física, intelectual o técnica) que presenten o de las que se deriven del contexto de uso (tecnológicas o ambientales). Esta cualidad está íntimamente relacionada con la usabilidad.
Cuando los sitios web están diseñados pensando en la accesibilidad, todos los usuarios pueden acceder en condiciones de igualdad a los contenidos. Por ejemplo, cuando un sitio tiene un código XHTML semánticamente correcto, se proporciona un texto equivalente alternativo a las imágenes y a los enlaces se les da un nombre significativo. Esto permite a los usuarios ciegos utilizar lectores de pantalla o líneas Braille para acceder a los contenidos. Cuando los vídeos disponen de subtítulos, los usuarios con dificultades auditivas podrán entenderlos plenamente. Si los contenidos están escritos en un lenguaje sencillo e ilustrados con diagramas y animaciones, los usuarios con dislexia o problemas de aprendizaje están En mejores condiciones de entenderlos.
Si el tamaño del texto es lo suficientemente grande, los usuarios con problemas visuales puedan leerlo sin dificultad. De igual modo, el tamaño de los botones o las áreas activas adecuado puede facilitar su uso a los usuarios que no pueden controlar el ratón con precisión. Si se evitan las acciones que dependan de un dispositivo concreto (pulsar una tecla, hacer clic con el ratón) el usuario podrá escoger el dispositivo que más le convenga.